RICARDO ALVAREZ escribió:
No sé de que hablan las palabras ajenas...
Yo te vislumbro de la nada con tu fervor entrante
tras una equilibrada partitura de antiguas penas.
En el apogeo de la mirada comencé a adorarte
como un atril de sinfonía y estandarte.
RICARDO ALVAREZ escribió:
los ojos celosos de la noche te ven con codicia
mientras escribo mi simple dialéctica sobre tus hombros
de llaves/ Así entraste con tus manojos de bordes,
como una salvaje rosa abierta en mis desvelos/
Mi abismo de carne tropezó tu camino
de precipicio seguro,
con tus curvas de vuelo ibas construyendo mi efímero destino
como costumbre de diáfanas pupilas...
Que bonito, gracias por deleitarnos con tu magia.