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Amor !!! Me dejaste, me abandonaste. Entré a nuestra habitación con el entusiasmo del confiado, sin anticipar que encontraría, en vez del olor a humo un olor a vacío, a desocupación. No pude contarte mis sueños del día y sentí en el cuerpo un espasmo que hizo desaparecer instantáneamente las imágenes de mi cuento que cada día diseño para ti. Te fuiste. No quisiste comprender mi mundo. Sin pretexto lo negaste frente a los números que bailan en tus ojos, y yo, callada, sin más argumento que las formas y colores que danzan constantemente en este espacio que fue lo único que me permitiste sentir propio, sentí deseos de escapar remontando el cielo. Subí al techo de la casa y me senté a escuchar los latidos de mi corazón galopando al ritmo de cada recuerdo, viéndote de espalda, como una línea recta, y yo, no sé cómo hacer otra cosa que no sea remontar esa línea subida en un barquito de papel que se mueve con la furia de tu sangre al circular de arriba abajo con el miedo del colapso. Mi voz no se levantó cuando gritaste, cuando pregunté qué parte de mi amaste, qué fue lo que te atrajo de mi. Acaso un instante espiritual fugaz clamó por tus poros, y yo, que veo con mis oídos acudí cual abeja a la miel. Si, ya sé que te asusté, que pensabas por momentos que pudiera estar loca, y sé también que fueron mis momentos de locura los que te hicieron tomar conciencia del sonido de tu propia voz cuando cantamos y contamos en nuestros momentos, cuando te metías en mi cápsula y encontrabas en mi esa parte de ti que negaste a partir de un momento de dolor infantil. Cómo hago para que vuelvas? Cómo hago para que tus números te cuenten las veces que pensé en ti en mis fantasías y cómo puedo convencerte de que tu trabajo serio y cuantitativo, conmigo, se vuelve juguetón y adquiere cualidades con alas y vuela mirando al suelo como una antena en busca de una señal para salvar las horas y los días del dueño de alguna plegaria esparcida en el aire. Sé que te espanté, sé que tardaste en hacer tu maleta únicamente por razones de tiempo y sé también que por las noches sentirás mis pasos como alas de mariposas buscando tu luz. Desearía que mis pensamientos fueran una carta abierta para ti, que la pudieras leer en tus ecuaciones, que las pantallas la mostraran como un gráfico asombroso y que tu mano, en cualquier momento la sacara de tu maletín como el mejor mago del mundo y que volvieras sobre tus pasos y trajeras de nuevo tu cuerpo para poder seguir montándome en mi barquito de papel y navegarte. Donde quiera que estés, te llegará el rumor de mi lamento y la imagen de una loca sentada en el techo de una casa, pero, qué puedo hacer? Te fuiste para salvarte de mi locura, y yo me quedo porque mi locura me salva del mundo. Tuya hasta el final
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