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Para vos:
Quise formar parte de tu intimidad. De vos entero, de vos desnudo, de vos verdadero. Me anime a conquistarte y comulgamos juntos, me sentí más: completa, entera, abierta. Aprendí, desde otro lugar: a soportarme, a perdonarme, a quererme. Me enseñaste a vivir con los pies en la tierra y el corazón en el cielo. Me impulsaste a ser mejor, a creer en mi, y a perseverar siempre. Me enamore de mí, a través tuyo. Y te necesite, para verme, para sentirme mejor. Porque vi, que me viste. Me percibiste, me notaste. Eso que estaba escondido, eso que no sacaba a la superficie, vos lo tocaste. Lo aprecio tanto, que ahora, no puedo no quererte. Aunque lo nuestro no fue, como hubiera querido, como me imagine, como esperaba. Te ame con todas las letras: Absoluta, Movilizada, Ejemplarmente. Formas parte de mi historia. Voy a tener que explicarte siempre. Agradezco nuestro camino compartido, nuestro código tejido, nuestras miradas cómplices, nuestros silencios únicos. Inventare un nuevo pronombre, para poder volver a empezar. Así que mejor manera, que despedirte, deseándote el bien. Se me rompió, algo adentro, sin embargo, sigo queriendo, lo mejor para vos, para tu vida, para tu futuro, porque aprendí de lo que me enseñaste, aunque, no sea conmigo.
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