|
Podría decirte todos los días, todas las horas, todos los momentos en los que tu quieres el sentimiento tan fuerte que siento por ti, todo lo que por ti yo daría, sin embargo no quiero, no soy capaz, tengo miedo a perderte a no volver a verte, ni que me vuelvas a hablar, a que me ignores, tengo miedo de que dejes de corresponderme a que entre tu y yo exista un jamás. Cada vez que te veo sonreír, cada vez que te veo mirarme, me corazón se acelera, siento como palpita sin parar, siquiera para tomas un descanso, no sé que sentirás tu por mi, me gustaría saberlo, pero no encuentro la forma. Imagino que el destino quiso que nos conociésemos, que tu aparecieses en mi camino para realmente demostrarme que significa el amor, no sé si acertaría diciendo no correspondido, pero solo sé que puedo decirte que tus ojos me hechizan, me contagian de una felicidad irreal, de algo que parece que no es cierto, que estoy en un sueño en el que te tengo cerca, sin embargo… abro los ojos, miro a mi alrededor, estas tan lejos de mí que no puedo tocarte, ni sentirte. Solo quiero que estés junto a mí, escuchar tu susurro, notar tus caricias, notar que estas ahí. Tan lejos y a la vez tan cerca… verte y no tenerte, y es que David, cuando te veo tan bello, tan simpático siempre, siento que mi alma vuela en tu búsqueda para expresarme mudamente, en silencio mis tan fuertes sentimientos. Gracias, muchas gracias por existir, por hacerme sentir feliz cuando te veo, espero como tonta sentada ante una pantalla a que tu conversación salte ante mis ojos, a que ponga un te amo o tan simplemente un tu y yo siempre, pero se que no leerás esto, que no sabrás quien soy o tan simplemente que no sea de tu agrado, y entonces sea causa de una gran tristeza que sobre mi caiga, ojala esos sueños en los que el príncipe eres tu, en el que me besas, y me susurras un te amo… ojala esos sueños se hiciesen real, pero que ilusa soy, que lejos queda todo eso, que lejos de mi mano todo aquello queda, pero el día que tus labios y los míos se junten, ese será el día en el que este tonto sueño que tengo se haga realidad, en el que tu seas mi príncipe azul y yo sea la princesa que feliz queda con su media naranja, esa media naranja que simplemente eres tu. Ojala David, ojala hubiese una fecha para nosotros, ojala algún día leas esta carta. Te amo y te amaré siempre.
|