Queridos poetas como sabéis es 2 de marzo, (voy con retraso perdon)por tanto cerramos el tema del mes de febrero.
Encima de este mensaje esta el nombre del autor, y su poema el titulo, tan sólo pincháis en el que deseéis votar y listo.
Al poema ganador se le pone voz y pasa su autor al foro de poetas destacados.
Vaya mi felicitación anticipada para el ganador (a)
Los poemas que han participado en el concurso del mes de diciembre son los siguientes:
PRISIONERA DEL AMOR
Estoy aquí.
Aguardándole.
Mi alma llora su desamor junto al piano silencioso.
Todavía lo quiero y olvidarlo no puedo.
Estoy sola...
Prisionera de su amor.
Sintiendo el frío del abandono traspasar mi alma
Espero venga hacia mi, deseo su calor
Me cobija el hogar de nuestros sueños
Las brasas de mi corazón centellean hasta desaparecer
Mi alma llora.
El desaliento me agobia.
Hoy le sigo esperando prisionera del pasado.
Mañana se, saldrá el sol.
Puede ser tarde...
Alicia M. Köhler
Margalic
DNDA 955596

Te amaré
Yo te amaré siempre.
Aunque sepa que tu amor me hace daño.
En mis noches solitarias
te pienso sueño con esa tarde de abril
en que fuiste mía bajo la parra
y la luz de un candil.
Años han pasado y tú con otro te has casado,
pero para mí eres mi amor eterno
¡No puedo amar a otra mujer!
Nuestros nietos son novios como lo fuimos nosotros.
Viéndolos juntos y de la mano, mi pecho palpita
se corta mi respiración…
Resuenan aun en mí tus palabras,
“te amo pero no puedo ser tuya
ya estoy comprometida.
Hoy escribo estos versos
al tiempo que recuerdo que un día fuiste mía.
autor Poetasinmusa © 1202091055276

Imposible Amor...
Imposible detenerme en un silencio
cuando la nostalgia me invade a gritos
con sus terribles sentencias de olvido.
Imposible dejar estático
el llanto en mis ojos cual espejo en las paredes,
cuando el cristal de la pena impregna mis pupilas…
Imposible no pensarte cuando la luna se llena
y mi silueta se refleja sin la tuya
en el cauce de la vida…
Imposible extender la esperanza hacia un futuro
si tus pasos idos me abandonan
ante los fríos colmillos de la nada
que consumen los mínimos hilos de agonía
que soy capaz de mantener latentes
en un efímero acto de esperanza…
Imposible este amor…!
Imposible este amor que sufro desde
el terrible umbral de mi desamparo…
Grisel
UNA DULCE MELODÍA
Al oír las dulces notas
Que de aquel piano salían
Sentimientos que en el alma
Ella enterrados creía
Volvieron a renacer
Y sintió que el corazón
En dos trozos se partía
En uno había rencor
Y en el otro melancolía
Quiso cerrar el piano
Y acallar su melodía
Pero aquellas manos blancas
Palomas alborotadas
Que de sus brazos salían
Con enajenada furia
El teclado recorrían
El reloj detuvo el tiempo
Y la noche lo atrapó
Y con su manto de plata
La luna el piano cubrió
Las manos se sosegaron
La paz el alma encontró
Y la dulce melodía
Poco a poco se apagó
© Copyright María Elena Tamayo
----------------QUISIERA.-------------------
Hay frialdad entre nosotros,
que antes fuimos tan unidos
parecemos dos extraños,
que han ocultado sus rostros.
Somos tu y yo dos riveras,
de aquel caudaloso rio
que ha derrumbado sus puentes
y no pueden acercarse.
Hemos quemado las velas
del bajel que nos llevaba
y ahora en la distancia,
somos la luz que se apaga.
Las pasiones se esfumaron,
y de aquellas solo queda
un viejo bosque sin nidos
donde no subsiste nada.
Que es, lo que me habrá pasado,
para que hoy esté tan triste,
sin un recuerdo que alegre,
o una canción que me anime.
El polvo de los caminos
ha destrozado mi espalda,
ya no existe cura alguna,
a los dolores del alma.
Cuando vuelvo la mirada
a los tiempos del antaño,
quisiera encontrar de nuevo
la causa de tu abandono,
mas tengo el presentimiento
que ya es viaje sin retorno.
Quisiera volver contigo
y recordar tiempos idos,
atraparte entre mis manos,
para que fueras mi abrigo.
Pero eso será imposible,
en tu corazón mis versos
fueron cortados de tajo
mi jardín es un desierto.
Ahora vago perdido
soy un mar de peces muertos
y no tengo más amigos
que mis pobres pensamientos
Roberto Reyes Cortés.
------------------------EL REGRESO.
En un bajel que ha corrido
todo el ancho de la mar,
que ha visitado ciudades
y las gentes de otras tierras,
llegó ese día a la playa
que fue punto de partida.
De inmediato fue a buscar
aquella que dejó un día,
y con dolor despidió,
del mar en la lejanía.
Cuantas cosas han pasado
en torno de aquella ausencia.
El pueblo ya no es el mismo,
tiene ya un aire distinto.
Solo la iglesia del parque
no está guardando silencio,
sus campanas apagadas,
repican llamando a muerto.
Desciende por la calzada
que le lleve recto a casa,
esperando que en la puerta,
se descubriera su amada.
Recuerda aquella sonrisa,
y pliegues de su camisa,
que corren raudas por el,
para escuchar juntos misa.
La tarde que la dejó,
como cubierta de flores
era tierna primavera,
que nunca será olvidada.
Y su manita muy blanca
que se agitaba en el viento
era nívea paloma,
que jugaba con el aire.
Mas de pronto por la puerta
de la casita encantada,
sale un cortejo formado
por cuatro fornidos mozos
que cargan negro ataúd,
de cedro como mortaja.
Adivina que en la caja
se encierra lo más amado,
aquella que en una tarde
corriera para alcanzarle
vestida toda de flores.
--------------------------
Roberto Reyes Cortés.
AYER Y HOY.---------------------
Los tiempos actuales,
son fríos, sin alma,
son como portales
de los hospitales,
en donde respiras
gases de anestesia
y un olor a sangre.
La prisa es el todo
lo que hoy te rodea,
el carro, la estufa,
la loca carrera.
Adónde se fueron
aquellos jardines
que eran todo juego
de risas y cantos.
La inocencia pura
allá en la alameda,
donde se han quedado
aquellas tardeadas,
en los rinconcitos
que mirar quisiera.
Adonde se fueron
las horas felices,
cuando juntos fuimos
a pasear al campo.
Y la yerba verde
como suave alfombra,
donde yo te diera
con pasión un beso
y tú me devolviste
solo una mirada.
Que ha dejado a mi alma
por siempre amarrada
a tus lindos ojos
color de amaranto.
La tarde está triste,
no huele a jolgorio,
ayer hubo muertos
y hoy hay velorio.
Las roncas campanas,
de los cementerios
suenan compungidas,
su tañer es lento,
hasta en los jardines,
se perdió el aliento
los gorriones lloran,
con llanto pequeño.
Camino en silencio
sin hacer un ruido
y escucho muy fuerte
de mi alma el latido,
no quiero adentrarme
en el día siguiente,
ese que no entiendo
qué podrá traerme.
El sol que me alumbra,
el viento que pasa,
la venta en la plaza,
y toda la vida que
incansable avanza.
Todo me compulsa
a seguir viviendo,
a seguir soñando
y a seguirte amando.
Por eso te digo
con toda mi alma,
como he recordado
aquella mañana.
Roberto Reyes Cortés.

------No podré olvidar----------
-----------------
Nunca podré olvidar el día
que te vi por vez primera,
esa tarde era el comienzo
de una nueva primavera,
y era el treinta de Abril.
Pasaste junto a mi lado,
como una blanca paloma
que volaba entre los lirios
con su traje de amapola.
Tus ojos color castaño,
rubio el color de tu pelo,
y tus dos senos erectos
esculturas de alabastro
bajo tu piel de marfil.
Tenías muy pocos años,
tu cintura era delgada,
y por eso imaginaba
que mis dos manos unidas,
su talle en círculo,
aprisionaban.
Cuánta belleza irradiabas,
tu sonrisa era graciosa
y pasaste como diosa
cuando frente mi
caminabas.
Más nunca pensé querida,
que tu entrarías por siempre
en mi joven alma vacía
y que fueras mi alegría
todas las noche y días.
Desde esa fecha memorable
siempre estoy pensando en ti,
porque eres la niña preciosa
que una tarde conocí.
De eso hace medio siglo
y no obstante esa distancia,
ahora se que ya nunca
podré olvidar ese día
cuando alegre recorrías
la vieja calle empedrada
rumbo a la iglesia del pueblo;
en una tarde tranquila,
de la feria de primavera,
del día treinta de abril.
Roberto Reyes Cortés.
TE OFREZCO MUJER
Te ofrezco una rosa en el caminar del tiempo,
en el manantial sacrosanto de mis lunas escondidas ,
te ofrezco un paseo por el río , una rivera, una flor cualquiera,
te ofrezco el sendero de mis enojos,
la miel y espina de mi vida,
Te ofrezco mi pesar con insolencia al sacrificio,
recogiendo rigores en las cruces de mis sentencias,
te ofrezco mis poemas preferidos donde palié mis tormentas,
te ofrezco mis cariños, mis ofrendas, mis despensas,
te ofrezco la hostia y el vino en la cena de mi vida.
Te ofrezco mi templo ,ritual de mis arrepentimientos,
las verdades fecundas en las peripecias del olvido,
te ofrezco mi cerebro con mis neuronas mancilladas
donde el perdón, el odio y mis amores luchan.
te ofrezco el mástil supremo de la humana lumbre,
los peldaños de la cumbre donde pienso llegar mañana.
Te ofrezco mujer embrujo , la tortura de mis ansias,
el néctar divino en mis pedazos de cielo,
la luz de mis secretos rompiendo mis misterios.
te ofrezco al dios de mis sombras en el abismo infinito,
donde danzan las luces de mi nueva vida.
Manuel coronel

Renacer
Suspiro… trato de olvidar aquella noche de sollozos.
Tallada en mí, ha quedado su despedida…
Sobre el jardín colgaba la luna, pálida y serena.
Abajo, se mecían inocentes de todo, los olorosos rosales.
Guardo su recuerdo, comprendo su alma errante.
Unos aman más, otros menos, cada quien sólo da lo que tiene.
Oigo la lluvia a lo lejos, con su soledad mordiente…
Inmóvil, reclinada sobre el piano, mi compañero de penas,
mezclo aquél recuerdo con la sal de mis lágrimas.
Amarlo ausente es querer atrapar la llama que se extingue.
Extrañarlo, es recorrer huellas imaginarias, sin destino.
Que vuele, acarreando a otros mundos sus ansias, alto y libre.
El viento favorezca su vuelo, que no nieve sobre sus alas.
Tomo una inspiración tan profunda como mi pena…
Mis manos se extienden, tiemblan, como los labios antes de besar.
El piano responde a mis dedos, con el renacer de una melodía.
Enma Diaz

La melodía de nuestro amor (que el céfiro creó)
La certeza de sus ojos
llegó en ondas tan sonoras
que tumbaron el espacio
en mi rostro y en las horas.
La respuesta de la despedida,
el encuentro de tu ida,
el porvenir entristecido
y el sostén de la caída.
Estas son las congojas
que se me mecen en tres notas, suspendidas:
en su origen su melodía
en el céfiro, pacífica,
brinda el aliento tibio
de la cercana armonía.
Luego si se alborota
por certeza o misterio
nos parece un sacrilegio
o destinado sortilegio
pero no es más que presentes
que vuelven, acumulados,
y surgen en descontentos.
Su andar, en el amor,
nos agita, desequilibrados.
Nuestra canción enamorada
así como fue cantada
en teclas de la alegría
que el viento inspiró;
el ayer, la brisa,
así como la trajo
desde el sur, como un tajo
hoy se la llevará.
Desde el norte su aire
escandaloso me desorbita
y quita mi sonrisa
obligándome a olvidar.
Derríteme en tu lago, origen,
y ayúdame a curar
con amor
el amar.
(Amar, resplandeciente es la alegría que alguna vez surgió.
Amar, el viento ahora por ti llorará.
Amar, recuerdo el sueño y nuestra pasión:
amo y desearía curar esta devoción.)
El viento sigue su camino
y como céfiro que refrescó
nuestros rostros al amanecer
ahora, en los recuerdos
se esparcirá, friolento.
Sólo quedará
ceder al anochecer…
Amar sin ser amado
es como mojar al viento,
atraparlo con las manos
o poseer un lucero.
Inútil, imposible,
como angustia inacabable:
es deseo incompatible.
Como céfiros tan melodiosos
que nacieron para mí
así se van otras corrientes
que prometen ya no surgir
y aunque un hueco dejarán
en la magnífica reminiscencia
algún amor lo llenará.
Quizás algún día
volveré a ser, completa.
En la alegría que alguna vez
cuando me amaste, recibí
espero un día surgir
vestida de blanco.
Y si hay esperanza alguna
de un dichoso porvenir
te aseguro yo
que manantiales devuelta brillarán,
los valles palpitarán,
el sol sonreirá,
huracanes se agitarán
y el viento silbará:
la naturaleza por que estemos juntos
clamará en todo su afán.
Y el viento nos tomará de las manos,
nos unirá en la verdad,
hará de mi sueño
una sublime realidad.
Hará del amor
un sentimiento mutuo.
Así el aire, tornasolado,
a una canción se unirá
y el piano enamorado
nuevamente sonará.
Solange Ramos
